Las agencias de viajes en línea son excelentes en una cosa: poner su alojamiento ante personas que nunca han oído hablar de usted. Ese alcance tiene un precio: una comisión por cada reserva y, además, una relación con el huésped que pertenece a la plataforma, no a usted.
Nunca sustituirá por completo a las OTA, ni debería hacerlo. El objetivo es el equilibrio: manténgalas como canal de descubrimiento y convierta a los huéspedes que le presentan en reservas directas y recurrentes que usted controla.
Por dónde se escapa la comisión sin que se note
- No hay motivo para reservar directamente. Si su propia página web ofrece el mismo precio y menos comodidad, el huésped no tiene ningún incentivo para abandonar la plataforma.
- Un proceso de reserva torpe. Cada clic de más, cada redirección o cada «escríbanos para consultar» le hace perder reservas.
- Ningún camino de vuelta. Una vez que el huésped termina su estancia, no hay seguimiento alguno, de modo que el próximo viaje vuelve a pasar por la OTA.
Cuatro sistemas que inclinan la balanza
- Una ventaja por reservar directamente. Un beneficio pequeño y honesto por reservar con usted —una bebida de bienvenida, una salida tardía, una tarifa mejor— indicado con claridad en cada página.
- Un proceso de reserva que se completa en segundos. Disponibilidad en tiempo real, precios claros, pensado primero para el móvil y sin callejones sin salida.
- Conserve la relación. Recoja el correo electrónico del huésped en la consulta y en la reserva, con su consentimiento, para que la próxima conversación le pertenezca a usted.
- Un motivo para volver. Una secuencia breve y genuinamente útil tras su estancia: un agradecimiento, una oferta de temporada, un recordatorio antes de la próxima temporada de esquí o de verano.
El efecto acumulativo
La primera reserva directa le ahorra una comisión. La décima, de un huésped que ahora reserva con usted cada año, le ahorra una comisión y una captación. Lo valioso es ser dueño de la relación; los sistemas anteriores son la forma de construirla, de manera discreta, en segundo plano, mientras usted dirige el negocio.
